Con ínfulas de Dios

Vaya descaro el tuyo al mirar siempre a los demás por encima del hombro, al juzgar a toda persona que se cruza en tu camino cuando no eres capaz de ver los problemas que te envuelven y mucho menos de aportar solución alguna a los mismos.

No sé de la pasta que estás hecho, pero una cosa tengo clara, no eres de los que me interesan ni jamás puedan llegar a hacerlo.

Vaya por delante que los sujetos que se erigen como juez y jurado teniendo nada en su interior me provocan vómito intelectual. La nada a la que me refiero no es más que una acumulación concatenada de fracasos. Eso es lo que eres realmente, un fracasado con ínfulas de Dios.

Galiana