El significado de las palabras

Ante determinadas cuestiones mi abuela siempre me decía:

No te signifiques, pase lo que pase, tú no te signifiques.

Por aquel entonces yo era una niña, ni siquiera entendía el significado de ese verbo. Tan sólo sentía miedo al oír los gritos de mi vecino a través de la pared del salón de mi casa seguidos del llanto desconsolado de mi vecina. Después sentía alivio al ver que mi padre no hacía lo mismo.

Siendo adolescente coincidí con mi vecina en el ascensor. Ella llevaba un hematoma en un ojo que trataba de ocultarme. Mi abuela ya no estaba con nosotros, le comenté a mi madre lo que había visto.

—Se prudente, hija, se prudente. No te metas donde nadie te llama.

Le hice caso. Por aquel entonces pensaba que las madres lo sabían todo.

Hoy llegué a casa del trabajo. La policía estaba en el portal. Pregunté qué había pasado. Un vecino había agredido brutalmente a su mujer. Él estaba siendo detenido, ella iba camino al hospital con escasas posibilidades de sobrevivir.

Mientras subía en el ascensor pensé en mi abuela, en el verbo significarse, en mi madre y su prudencia, en mi vecina. Tuve claro que significarse equivalía a cobardía y prudencia era sinónimo de indiferencia.

Galiana