Guionista

 

Siempre has sido mi guionista, las calles son tu escenario y yo tan sólo un actor que interpreta lo que tú escribes. Cómo disfrutas colocándome en algún lugar donde tenga que vivir una escena apasionada, de esas en las que la chica termina metiéndome mano en la entrepierna.

La verdad es que siempre me han gustado el tipo de mujeres que escriben su propia vida y, de paso, ¿por qué no? la mía. Esas que no entienden por qué determinados asuntos se restringen a un solo habitáculo.

Quizá por eso cuando deambulo solo sin rumbo por las calles y veo coches aparcados en callejones medio escondidos y poco iluminados, los recuerdos se me agolpan. Cómo te inclinas sobre el capó para que te empotre salvajemente. El ruido despertando a algún vecino que, gritando desde la ventana, de malos modos nos envía a casa a hacer cochinadas, y mientras me susurras al oído que probablemente esté observando la escena masturbándose.

No he encontrado ningún coche aparcado en algún callejón mal alumbrado, quizá por eso me apetece volver a casa para que me escribas un guion para esta noche.

Galiana