La vida de los otros


Los escritores de ficción tenemos un reto muy complicado por delante cuando nos sentamos delante del ordenador. Tratamos de hacer pasar la ficción por no ficción. No, no es un trabalenguas ni un juego de palabras, lo que estoy haciendo es descubrirte uno de los mayores engaños de los escritores.

Escribir ficción consiste en inventarse la vida de otros. Escribir sobre tu vida, sobre ti que estás leyendo esto. No pongas cara de asombro ¿acaso podrías jurar que no puedo ser capaz, sin conocerte de nada, de escribir sobre tu vida?

Podría hacerlo sencillamente porque tu vida es como la mía. Está basada en cuatro características comunes. Tú y yo tenemos una vida monótona, sencilla, sorprendente y tremendamente misteriosa.

No me pongas cara de esta mujer está loca, te voy a demostrar que es verdad.

Tu vida, esa de la que tanto te gusta presumir ante amigos y conocidos intentando crear envidias innecesarias, es monótona. ¡Ojo!, que monótona no significa que sea aburrida, no confundamos los términos. ¿Qué razones tengo para decirlo? Los lunes son todos exactamente iguales; los martes se diferencian de los lunes en alguna pequeña cosa que no vamos a comentar en público porque hay cosas que no deben salir de la esfera de lo privado; los miércoles pelín parecido a los días anteriores si no fuera por ese caprichito que te das y que no deberías; los jueves por el mismo estilo que los tres que les precedieron, pero arrastrando el cansancio de la semana; los viernes, por aquello de que empieza el fin de semana, tienen algo más de chispa pero tampoco son para tirar cohetes; y los sábados y los domingos siempre haces lo mismo, dependiendo del tiempo que haga sales más a la calle o estás más en casa, de si anochece antes o después, pero no se diferencia en nada un fin de semana del otro. Lo que yo te decía, las semanas son exactamente calcadas las unas de los otras. Los meses se pasan, los años vuelan… Una vida monótona y tan predecible. Que siga así por muchos años porque cuando algo se tuerce el castillo de naipes que te has construido se va a la mierda y añoras la monotonía.

Vayamos al apartado de vida sencilla. Vives una vida sencilla, sin grandes lujos, sin demasiados aspavientos, acomodada a lo que tú quieres, a tus gustos, lo que te puedes permitir, con algún extra pero muy de vez en cuando. De cara a la galería… ¿para que nos vamos a engañar?, tu vida es otra, por ser escuetos y resumir. Vas por ahí aparentando lo contrario, ¡olé tú!, mientras sepas diferenciar entre lo que es real y lo que no, como tampoco haces mal a nadie, no pasa nada, que de vez en cuando hay que ponerle un poco de sal a la vida aunque sólo sea de palabra.

Porque te decía que tu vida es sorprendente. Por si no te has dado cuenta todo cuanto te rodea, sea mucho o algo menos, lo has conseguido con tu propio esfuerzo. Te has tenido que levantar del suelo en innumerables ocasiones. Has tenido que volver a la casilla de salida tantas veces que has perdido la cuenta. Y aquí estás, aguantando una y mil tormentas, soportando tempestades cuando el barco estaba medio averiado y saliendo de todas como has podido, reparándote la mayoría de las veces por ti mismo porque cuando has mirado a un lado y a otro casi nunca había nadie. Así que ya sabes porque creo que tu vida es sorprendente.

Y sí, por último, me parece tremendamente misteriosa, pongo énfasis en la palabra tremendamente. Yo como escritora me puede inventar tu vida, si escribiendo ficción hago no ficción sobre ella será de pura chiripa. Verás, tú y sólo tú, le cuentas tus secretos a quien quieres contárselos, pero reconóceme que la mayoría de las veces no se lo dices a nadie, te los llevarás contigo a la tumba cuando te toque, que de morirnos no nos libramos ninguno.

Ahora que estamos tú y yo de acuerdo en que nuestras vidas son monótonas, sencillas, sorprendentes y tremendamente misteriosas va siendo hora que te pongas a leer un relato de verdad, y no esta milonga, y yo me ponga escribir un relato de ficción que probablemente será no ficción aunque tú dudarás cuál de las dos cosas es.

Galiana