Ladrona

Después de tantos años juntos hay quien todavía me pregunta por la fórmula magistral, como si la hubiera, de nuestra relación.

A quienes aún me interrogan les sigue pareciendo extraño que ella permanezca a mi lado siendo yo un hombre tan insignificante, y no teniendo ella más que chasquear los dedos para sustituirme por otro infinitamente mucho mejor que yo.

Ni siquiera a mí mismo me puedo explicar si existe algún secreto para que ella esté aquí, tampoco es algo en lo que piense.

Quiero creer que el dejar que sea ella misma no sería muy presuntuoso por mi parte, pero tampoco me atrevo a afirmarlo porque puedo estar totalmente equivocado.

A mí lo único que me importa es que al final del día yo sienta que ella me ha arrebatado algo, me da lo mismo qué sea. En ese momento puedo dormir tranquilo porque sé que al amanecer volveré a vivir la aventura de saber que como una ladrona me robará, aquello que más le interese, en el momento que quiera mientras van pasando los minutos hasta llegar la noche.

Galiana