La receta

Hay personas que se enamoran de un beso, de una mirada, de un suspiro, de… todo aquello que encuentran en el cajón del romanticismo.

Dicen que en el medio está la virtud.

Así que por lo que a mí respecta cojo la mitad de un beso, de una mirada, de un suspiro, de… todas aquellas situaciones o momentos que entran en la definición de romántico y las deposito en el bol de la Thermomix. Pongo la máquina a funcionar. Sin mirar los tiempos recomendados, nunca he sido de seguir el manual de instrucciones, paro el aparato cuando me parece bien y…

¡Voilà!

El resultado es magnífico.

El secreto está en tener en la receta la dosis justa de seducción.

Galiana