La correa

Ojalá en esta vida todo fuera tan sencillo como lo nuestro. La esencia está en ir ajustando cada cierto tiempo, sin que sepas cuando ni de qué modo, un poco más el cinturón.

Ojo, que debo hacerlo con cuidado. Si me paso te dejaría sin respirar lo cual traería consecuencias para ambos, ya que supondría el desastre inmediato y eso no es lo que queremos ninguno de los dos.

Pero no te preocupes, todo lo tengo controlado, es cuestión de saber cuál es el momento justo para hacerle un agujero más a la correa que hace tiempo te puse al cuello y apretar un poco más, todo se limita a eso y, como ves, es francamente sencillo.

Galiana