Entre tú y yo

 

Casi siempre me preguntas por qué escribo relatos en lugar de una novela, te recuerdo que tengo publicada una de género fantástico, pero sí que es verdad que estoy en consonancia con lo dicho en más de una ocasión por la premio Nobel Alice Munro, acerca de que los relatos son quienes eligen a los autores.

En mi caso concreto son ellos quienes me piden que cuente situaciones cotidianas, lo que oficialmente se ha venido en llamar realidad ficcionada. Eso suena muy académico, y aquí no estamos para cosas tan no sé cómo decirte.

A mí me gusta más pensar que el relato elige de forma inesperada el momento preciso que quiere ser contado. Me escoge para que lo haga y también decide en qué momento quiere que deje de hacerlo para que tú, como lector, tomes parte en el rumbo de los acontecimientos y puedas ponerle punto y final al mismo a tu antojo.

Obsérvate, estás aquí leyendo sin saber a santo de qué viene todo esto, dudando entre si te importa o no lo que te estoy contando, porque realmente sólo has hecho una pregunta.

Aquí estamos tú y yo. Una escritora y una persona que lee. Convertidos en protagonistas de un relato.

Por mi parte, el burro delante ande o no ande, soy una mujer independiente, tengo un carácter fuerte, no me gustan los prejuicios sociales ni las personas que se creen por encima del bien y del mal, porque en el fondo son comunes y no propias como los nombres, me atraen quienes destacan por los matices no por las generalidades.

¿Cómo eres tú? No tengo ni la más remota idea, pero tú sí. Date un minuto para pensar antes de describirte, pero hazlo frente al espejo.

Este relato lo estamos protagonizando, ¿qué más da el lugar donde se está desarrollando? Únicamente importa que somos tú y yo, estamos a solas aunque a nuestro alrededor pueda haber un montón de gente.

Ahora voy a volver al principio de la pregunta que me hiciste acerca de por qué escribo relatos en lugar de novelas. Sencillamente, me gusta escribir sobre ti y sobre mí, sobre lo que nos puede pasar juntos en un momento dado, me atrae la idea de meterme en tu mente con mis ideas, me excita la posibilidad que tú desees que lo haga. Que quieras ponerle punto final o punto y seguido, porque esa cuestión es cosa tuya, no mía.

Ahora dime, ¿prefieres que siga escribiendo relatos o novelas?

Galiana