Un baño

 

Llené la bañera de agua muy caliente a sabiendas que no podría soportar la temperatura.

Lo dispuse todo como tenía que estar.

En el crítico momento sonó el timbre de la puerta.

Al mensajero le abrí envuelta en una toalla. Me entregó una caja. Dentro sólo había una tarjeta donde habías escrito «Búscame».

Me vestí. Al pasar por el baño solté el tapón, el agua me abrasó la piel del brazo.

Salí de casa.

En la primera papelera que me salió al paso tiré las cuchillas que había recogido del borde de la bañera.

Galiana