Estoy loca

Estoy loca, siempre te diré lo mismo. Así lo alegó mi familia desde que alcancé la mayoría de edad.

Mi demencia está dictaminada en varios certificados médicos firmados por diferentes psiquiatras. En ellos se aconseja mi ingreso en esta institución mental.

Poco importa que yo te diga que los eminentes facultativos abajo firmantes fueron generosamente pagados por mi padre. Él necesitaba mi incapacitación legal para tener acceso a la más que generosa herencia que mi madre me había dejado y de la qué podía disponer una vez cumplidos los dieciocho.

Ya lo sabes, estoy loca, no vuelvas a preguntármelo más, porque mi respuesta siempre será la misma.

En su momento, de eso ya hace una década, me hice a la idea. Te aconsejo que hagas lo mismo, si quieres que ambos nos mantengamos con vida.

Galiana