Investigador privado

 

 

En estos tiempos ser detective privado está infravalorado. Ya nadie contrata los servicios de uno para saber si su pareja le engaña, los casos casi siempre están relacionados con tramas económicas.

Él entró en la oficina con cara de desesperación. Enseñándome la fotografía de aquella mujer me dijo mientras intentaba poner voz de tipo duro con escaso éxito:

No le voy a explicar la relación que mantengo con esta señorita, eso sólo me incumbe a mí. Le pagaré por averiguar con cuántas personas se ve. Me es indiferente si son hombres o mujeres, me da lo mismo si convive con ellas o nada más las frecuenta por un rato.

Una vez tenga la información en mi poder, y dependiendo de la misma, doblaré o triplicaré su tarifa habitual, sea la que sea.

La única condición, nunca me ha visto, y por consiguiente jamás le he pedido que investigue a esta señorita. ¿Acepta?

Sonreí. Por fin, un caso como Dios manda.

Galiana