Huyendo de la gente normal

La gente normal es aburrida. Siempre sabes cómo va a reaccionar ante cualquier situación, cómo serán los próximos cinco minutos de tu vida si la compartes con una persona así. Huyo de ella como de la peste.

Supongo entenderás que ni soy normal ni los que me rodean tampoco lo son.

Así pues no te extrañará que cuando hace un par de tardes volviera antes del trabajo, me habían despedido de manera fulminante, y encontrándome a mi mujer en nuestra cama con su ex marido, al cual en todos los años que ella y yo llevamos juntos nunca había tenido el gusto de conocer, le aceptase su invitación de unirme a ellos.

Galiana