Jugando a las despedidas

De nuevo pla maleta 2ones tu maleta en el umbral de la puerta con todas tus cosas; disfrutando, como tantas otras veces, del burdo chantaje emocional al que me sometes. Lamento decirte que  no voy a molestarme en encenderte la luz del rellano, como de costumbre, porque esta vez  me resulta indiferente lo que hagas.

 

 

Galiana