El nido

nido

 

Te pedí que sujetaras el nido porque tenía miedo que vinieran las lluvias y destruyeran todo lo que hemos construido. Me tomaste de la mano, me llevaste hasta él, pude ver como te habías adelantado a mis temores. Ahora estoy segura que ni el más crudo de los inviernos lo echará abajo.

 

Galiana