Aprender a tratarte

membrillo

Dura y agría me dijiste que eras, nada más conocerte. No voy a negar que es la mejor definición sobre ti que nadie me dará pero, verás, he aprendido que para hincarte el diente lo mejor es tratarte previamente, entonces te vuelves tan dulce que si abuso de ti hasta me empalagas.

Galiana