Achicando agua

La estancia se está inundando. Hace un rato descubrí la vía por donde entra el agua. He intentado taponarla, sin éxito. No quiero, ni puedo, ni debo rendirme.

Quienes desde fuera me observan me aportan ideas, las suyas. Reconozco que algunas las he puesto en práctica, el resultado ha sido escaso porque el agua sigue entrando. Ellos, al ver el fracaso, se apartan abandonándome ante el desastre.

Cada vez me voy quedando más sola, es un déjà vu. He estado en esta situación más veces de las que puedo recordar.

Sé que el agua, haga lo que haga, seguirá subiendo hasta alcanzar un tope. Mientras tanto toca nadar, intentar taponar la vía, evitar sentir la sensación de ahogamiento.

En un momento dado y debido a mil circunstancias, entre ellas mi esfuerzo, podré respirar. Es por eso que debo seguir achicando agua.

Galiana