Soñar cosas idiotas

La vida se nos va en soñar, en soñar cosas idiotas como por ejemplo la felicidad. Tanto soñamos con ella que nos olvidamos de vivir la vida, y así nos va. Un buen día nos despertamos del sueño dándonos de bruces con la realidad. Caemos en la cuenta que nuestro error estuvo en no comprender a tiempo en que la receta para encontrar la felicidad consistía en no buscarla.

Lo teníamos delante de las narices y no lo vimos, con que llegados a este punto sucede lo de siempre, en lugar de tirar para adelante y aprender de nuestros fallos nos da por cometer otro peor si cabe. Somos tan orgullosos que conjugamos el verbo odiar para tapar el asuntillo de haber perdido la mitad de nuestra vida soñando con el tema de la felicidad.

Odiamos de lunes a domingo, o de domingo a lunes según nos convenga. Odiamos con inquina a todo lo que se mueva y creamos que respire, a lo que nos parece tiene vida aunque ni la tenga ni vaya a tenerla jamás. Lo hacemos porque sí, no necesitamos de ningún motivo especial para ello. Justificamos nuestra acción amparados en  una especie de locura desaforada y envidia desmedida a la que con grandilocuencia llamamos personalidad.

¿Se puede alcanzar unas cotas de cretinismo más alto? Se puede, se puede, ya lo creo que sí se puede.

No contentos con tan soberana estupidez, desde la más absoluta de nuestras libertades creyéndonos poco menos que unos perfectos Miguel Ángel nos atrevemos a tallar en mármol nuestra propia escultura vanagloriándonos de ello. Más nos valdría antes de hacerlo tener el valor de mirarnos al espejo y contemplar cómo lo que somos no es digno de admirar sino de esconder, como hizo Dorian Grey con su retrato el cual no era más que una representación de todas sus maldades y sus vicios.

¿De qué vicios hablo? De todos los que cada uno de nosotros tenemos, padecemos y sentimos. ¿Acaso sentir no es un vicio? Sentir y vicio en la misma pregunta es jugar a experimentar con los sentimientos ¿Debemos experimentar el sentimiento de culpa por sentir? Eso sólo lo preguntan quienes intenta prohibir los sentimientos ¿Sentir está prohibido? Mira que le gusta al personal prohibir a los demás justo lo que cree va contra natura ¿Qué es contra natura? Contra natura es…

Llegados a este punto de la conversación, y dado que parece ser no has entendido absolutamente nada, es el momento de replantearlo todo de nuevo.

Volvamos al momento en que soñar con la felicidad era soñar cosas idiotas, quedémonos ahí, ya que como hemos comprobado no estamos preparados para pasar a la siguiente fase.

Galiana

9 comentarios en “Soñar cosas idiotas

  1. Tan pronto como comprende que buscar la felicidad es la clave para disfrutar la vida, me pica la curiosidad simplemente dejarme llevar. Y vuelta a empezar.
    Alberto Mrteh (El zoco del escriba)

    Le gusta a 1 persona

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